Oscar Jerome – Oscar Jerome

Para bien o para mal, a Audio-Tesoros se le han acabado ya las vacaciones. Volvemos con fuerza, con la convicción de que ahora toca seguir escuchando, proponiendo, descubriendo, innovando y avanzando para mantener toda la energía de este espacio de Internet en el que nunca deja de sonar la música. Este nuevo curso, que empezamos por adelantado porque podríamos decir que somos algo apegados al trabajo – sobre todo si este implica relacionarse con algo tan bello como la música y el sonido –, viene cargadísimo de sorpresas. Habrá nuevas propuestas musicales, más conversaciones, más arte, más curiosidad si cabe y un puñado de novedades que harán llegar a Audio-Tesoros más lejos, mejor, con nuevas y múltiples miradas, que es lo que nos gusta; iremos, eso sí, desgranándolas a lo largo de las próximas semanas (o meses, todo depende de la logística y de la fluidez de nuestras audaces y casi suicidas ocurrencias).

 

Esta semana volvemos de nuestro retiro estival con una propuesta de lo más estimulante, para acometer con una energía efervescente estas últimas semanas del mes de agosto. El autor que hoy visita este espacio de Internet es Oscar Jerome, y lo hace con su EP debut del año 2016, de título homónimo y, sin duda, dispuesto a generar en nosotrxs nuevas y enriquecedoras preguntas.

Oscar Jerome ha forjado sus conocimientos musicales en el vibrante panorama cultural del sur de Londres. Resulta imposible pasar por alto el vasto semillero de vanguardia musical que supone esta área tan concreta de la metrópolis británica. Ejemplos de ello no hay precisamente pocos, cómo no recordar ver crecer allí diferentes géneros de música electrónica como el Jungle, el Dubstep o el Garage House, u otros de carácter más callejero como el actualmente tan pujante Grime. Pero hoy no hablamos de ninguno de ellos; hoy nos acercamos al casi infinito universo del Jazz.

 

La propuesta de Jerome, que constituye sus primeros pasos dentro del mundo tan enrevesado y casi paralelo que ha configurado el género de Nueva Orleans, parece apuntar a una concepción más urbana, dinámica y ecléctica del mismo, fruto más que probable de la visión juvenil del compositor. Se trata, eso sí, de una juventud para nada falta de experiencia, pues Jerome ya ha trabajado como guitarrista, compositor y, por supuesto, vocalista en diversas ocasiones. Esta vez, ya de forma autónoma, el artista ha configurado un sonido Jazz urbano, contemporáneo, que se aleja sin separarse de lo que podríamos imaginar al pensar en este estilo musical. Más que hacer Jazz, podríamos matizar que Oscar Jerome ha creado una combinación sonora que genera vibraciones y atmósferas que evocan al Jazz. Sus temas demuestran la habilidad y elegancia con la que hibrida y entremezcla con este género diferentes melodías, ritmos y estructuras propias del R&B y el Soul, ejerciendo desde el eclecticismo esa suerte de cuestionamiento tan sano.

 

El EP comienza con “Give Back What You Stole From Me”, la canción más rítmica del trabajo y quizá la más dispar respecto de la línea marcada por el resto. Y es que nos encontramos ante un tema que, desde esa base sonora del Jazz y sus ambientes, se atreve a coquetear con el Hip Hop o incluso con el Funk. De ritmo dinámico, la canción fluye casi de forma acuosa gracias a su acción y unida a las atmósferas del teclado, las suaves intervenciones de la guitarra eléctrica y, por supuesto, el incansable y resultón saxo. Es, de hecho, un debate sonoro flagrante sobre el lugar de los límites entre dichos tres géneros, así como una amalgama que demuestra cómo son capaces de inspirar energías similares que aquí quedan potenciadas, emociones que se mueven por los cuerpos y el espacio. Nos hacemos preguntas, que es lo interesante; pura presencia desde el continente más que desde el contenido.

 

Del número uno saltamos al tres en la lista de canciones de este EP de, eso sí, tan solo cuatro canciones. “You Take Me” es el título de una canción que es verdadera fuerza contenida. Desde el propio ritmo ya nos encontramos con una llamarada a punto de estallar, algo nos invita a imaginar cómo se va a desatar a mitad del tema una fuerza que nunca llega, conservándose así la tensión en invitándonos a escuchar hacia otro lado. Si lo hacemos, nos daremos cuenta de la original instrumentación del tema, máxime cuando aparecen unas armonías de carácter oriental que hacen variar y dudar acerca de la estética del tema, momento en el que, además, la tenue y amable voz de Jerome queda irreconocible y escondida bajo una neblina de efecto coro. Se trata de un juego constante de idas, venidas y fusiones entre varias atmósferas que, eso sí, puede resultar cuanto menos desconcertante entre lxs escuchantes.

En la pista número dos, haciendo honor a su cifra, escuchamos “2 Sides”. En ella, un compendio de capas de sintetizador unidas a un ampuloso bajo eléctrico genera un aura pesada, nocturna, casi a cámara lenta. Como antítesis, la voz aguda y a veces afilada de Jerome, que se impone a una línea instrumental que, en esencia, le da protagonismo; así lo apreciamos sin cuestionamiento alguno con la percusión en el tema. Esta presencia es aprovechada por el cantante, sin duda, para evocar una estética férrea, gélida, casi pasiva pero apreciablemente profunda. De aspecto sensual, sincero y casi introspectivo, este tema próximo al Soul tiene visos de ser uno de los más memorables del EP.

 

Llegados al final, nos encontramos con nada menos que los casi nueve minutos que dura “Evil Song”. Para esta especialmente, te recomiendo ponerte unos auriculares y buscar silencio y calma; la experiencia resulta conmovedora, llena de alma. La voz de Oscar Jerome se muestra más desnuda que nunca, capaz de transmitir todo un compendio emocional que sale desde el interior como un cohete, lo cual casi podemos dar por sentado con solo escuchar el tema, el sonido nos lo transmite y nada más es necesario. El nada exiguo talento vocal de Jerome, que en esta canción aparece más patente más que en cualquier otro momento del EP, se expresa en compenetración milimétrica con una instrumentación y una estética compleja, minimalista, llena de sonidos y silencios. Con melodías extrañas y a veces oscuras, la canción puede resultar incluso macabra, pétrea… Roza lo desgarrador, justamente, escuchar la primera frase de esta canción, “What have you become?”. Y digo escuchar porque es en el plano sonoro donde esta frase cobra toda su fuerza, donde lo hace, en definitiva, toda la letra. Cada elemento de este tema, pese al escaso tiempo que aparece, se expresa más allá del sonido. Los instrumentos hablan con cada intervención, dialogan con la voz, dialogan con el tiempo, e incluso lo hacen entre sí a partir de la mitad de la composición. De difícil escucha, eso es indudable, pero el resultado al final de la experiencia nos deja con aún más preguntas abiertas, que, vuelvo a decir, es lo interesante.

 

Cerramos estos cuatro temas de Oscar Jerome, como digo, con ese cuestionamiento hacia el género del Jazz tan gratificante, tan didáctico, tan enriquecedor. Un cuestionamiento hacia los límites de cada estilo musical en general, así como hacia la creación de ambientes o a la dualidad continente – contenido. Aprovechad, si las tenéis a vuestro alcance, alguna noche tranquila y clara de este verano para poner este breve hilo musical de fondo y completar, desde lo sonoro, la bonita experiencia visual que espero que os aporten las estrellas de agosto.

 

Fotos: Facebook del artista

About Alberto García

Amante desorbitado de la música, también del café. Quizá soy un popurrí algo excéntrico de facetas, ideas y aficiones, pero me defiendo bien en todo este jaleo. Estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. [Tarazona, Aragón. 1997]

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