Sabor a mandarina

Tangerine Flavour es el título del nuevo y primer EP que la banda madrileña con ese mismo nombre hacía público hace tan solo unos días. Tras emprender una gira de presentación una vez publicado su single “Devil’s In Me”, el grupo compuesto por Fernando Lima, Emilio Bonilla, Miguel Polonio y Pablo Martín decidió embarcarse en la grabación de su primer trabajo, el cual tenemos hoy en nuestras manos. Grabado en Lasting Noise Studios, este EP de cuatro temas llega después de dos años y pocos meses desde la formación del conjunto.

A primera vista y fuera de toda duda, podemos ya afirmar que la línea sonora de este EP es inconfundible. Tangerine Flavour atisba miradas hacia géneros como el Blues o el Folk, pero sobre todo ello prevalece un vivo sonido de Rock al más puro estilo de la vieja escuela. En sus canciones parece ser el juego de guitarras quien lleva la voz cantante, al tiempo que el bajo aporta con gracia las mencionadas oscilaciones del estilo musical.

El tema “Hey Dylan” es el que abre la composición, que junto con el siguiente, “Song For Alba”, parecen constituir una primera mitad del trabajo. Su atmósfera sugiere una emotividad tierna y nostálgica, apacible para un vespertino momento de tranquilidad. Será el primero el que integre unos toques más folkie; en el segundo la intervención de punteos de guitarra eléctrica surge de repente como una chispa que le da algo más de brillo se trate de una letra de amor no correspondido.

Los dos siguientes, por su parte, abren una segunda mitad mucho más canalla, más dura y enérgica. “Dark Winter” entra con un riff tan potente como fácil de recordar. Todo se vuelve más crudo, más áspero, y las voces cobran un carisma que hasta entonces se hacía de rogar. Aunque, sin duda, el mejor de los temas de este trabajo es “Crazy Rachel”. La más redonda y mejor empacada, en la que volvemos  a obtener guiños al pasado del Rock, y contagiarnos de la locura de esa Rachel de la que se nos habla.

No podemos negar, eso sí, que Tangerine Flavour todavía están echando a andar. Matices como una excesiva duración de los temas o, muy especialmente, la necesidad de un perfilado algo más fino de los temas y sus sonidos hacen falta, si bien el grupo tiene todavía camino por delante, conocimiento que adquirir y, esperemos, gratas sorpresas que darnos.

Ah, y no dejéis de echar un vistazo a “Devil’s In Me”. No está en este EP, pero esta canción es digna de escuchar.

About Alberto García

Amante desorbitado de la música, también del café. Quizá soy un popurrí algo excéntrico de facetas, ideas y aficiones, pero me defiendo bien en todo este jaleo. Estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. [Tarazona, Aragón. 1997]

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