Tropical Camp: El ‘festival solar’

Para los amantes de la música, y sobre todo de los conciertos, el verano es la época de festivales por excelencia. Cada vez hay más propuestas en nuestro país repartidas por todo su territorio. Es ocasión para viajes, música, tiempo con amig@s… Y, como es obvio, también es tiempo de sol. Precisamente estos dos elementos, la música y el sol, son los que actuaron como eje principal de la sorprendente propuesta de la que hoy hablamos, casi más que como crónica como concepto: el Tropical Camp.TropicalCamp Cartel

Tropical Camp, que celebró el pasado fin de semana su segunda edición, es un festival de música ecológico y 100 % sostenible. Y es que se trata del primer y único festival alimentado completamente por energía solar en España. Este es justamente uno de los puntos estructurales de un evento cuyos creadores mantienen firmemente una filosofía de compromiso con el medio ambiente y conciencia ecológica, valores que por sí solo también busca transmitir este festival a sus asistentes.

 

La edición de este año del Tropical Camp se celebró los días 24, 25 y 26 de junio, en un entorno natural situado en el Valle del Tiétar, en la Sierra de Gredos. Fue concretamente el recinto Tunkashila Camping (Ávila) el lugar que acogió un festival, que contó con más de 25 artistas, tanto españoles como latinoamericanos, franceses o estadounidenses. En cuanto al sonido, este estuvo marcado, como su nombre indica, por el aire tropical y caribeño. En este evento podemos encontrar melodías y ritmos de Cumbia, Reggae, Salsa, Indie Pop tropical o música tradicional de América Latina. Encargados de brindarnos este repertorio estuvieron artistas destacados en este panorama, como Maga Bo, Nicola Cruz, Chico Trópico, Caballito o Sargento García & Suppa Bassie.

 

Tropical camp 2

Pero la idea del Tropical Camp va más allá del sonido, apostando también por charlas, talleres y actividades enmarcadas en la mencionada filosofía que rodea este festival. Además, como particularidad respecto del concepto tradicional de los festivales de música, el Tropical Camp lleva desde su primera edición sin optar por mantener la música hasta altas horas de la noche, como otros eventos nos tienen acostumbrad@s. La noche es el período de descanso (el festival se prolongó tan solo hasta la 1:30), bien por cuestiones energéticas (por la noche no hay sol y, por tanto, no hay energía con la que alimentar los sistemas y aparatos) o bien por un deseo de no afectar a los ritmos biológicos que marca el propio astro en nuestro organismo.

Merece la pena hacer una mención a los colectivos encargados de la organización de este festival: Tierra Candela – productora independiente dedicada a la creación, edición y distribución de contenido musical y audiovisual –, Guacamayo Tropical – Productores sonoros y visuales enfocados a la difusión de la tradición musical de los trópicos latinoamericanos y su fusión con elementos modernos – y Wapapura – Organización que busca el acercamiento de las personas a la naturaleza, gracias a la organización de eventos musicales que utilicen la energía aportada por el sol –.

Sin lugar a dudas, la idea de la cual se nutre este festival es admirable. No solo por su sostenibilidad energética, sino porque toda la conciencia ecológica que guarda en su interior será también el motor que incite a l@s asistentes a cuidar y respetar sus horarios y el entorno en el que se encuentran, algo que en otros festivales resulta, por desgracia, difícil de lograr. Será complicado que una idea tan particular como esta se extrapole a macrofestivales como los que tod@s conocemos, pero es innegable que no debe ser esto lo que merme las ganas de marcar la diferencia y crear algo bello y sano. Esto existe, y simplemente por ese hecho ya se ha producido un cambio, se ha creado una forma más de concebir la música en directo con la que tod@s podemos convivir y disfrutar.

Me gustaría añadir también el fantástico aporte que nos brinda esta cita gracias a los géneros de música que engloba, en especial a la Cumbia o la Salsa. Un evento como este, que otorga oportunidades a artistas que crean fantásticas atmósferas con esa clase de ritmos latinos, es una total ruptura de prejuicios. Escuchando a músicos como los que aquí asisten nos damos cuenta de cómo los géneros musicales latinos dan mucho de sí, y pueden ofrecernos fantásticas canciones; se rompe así con el rechazo tan generalizado que reciben por parte de muchas personas, fomentado únicamente por una pequeña porción de los mismos, precisamente la que suena de forma sobreexplotada en nuestras discotecas.

Como podréis observar en sus respectivas cuentas en Redes Sociales, el Tropical Camp 2016 ha sido todo un éxito, como ya lo fue el de 2015 (podéis ver el vídeo-resumen aquí). Tuvimos talleres de expresión corporal, clases de Cumbia o de Yoga y, sobre todo, mucha música acompañada de un buen ambiente y una climatología más que favorecedora. Lamenté profundamente no poder asistir debido a mi lejanía una vez acabado el curso, pero eso no quita para que me lance a dar a conocer este concepto de festival tan interesante, respetuoso y divertido. Espero con ganas ya la edición de 2017 a la que espero, con suerte, poder asistir.

About Alberto García

Amante desorbitado de la música, también del café. Quizá soy un popurrí algo excéntrico de facetas, ideas y aficiones, pero me defiendo bien en todo este jaleo. Estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. [Tarazona, Aragón. 1997]

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