Me gusta la música que me emociona

En este primer artículo de la sección L@s Melóman@s, hablaré sobre una tienda de CD’s donde, he de admitirlo, adquirí la inspiración para crear este blog. Entre vinilos de estilo retro y pequeñas joyitas metidas en un sobre y con pequeños precios – icluso 2€ –, se abría ante mí un universo nuevo con el que jamás había mantenido relación. Mi sorpresa fue grande cuando me di cuenta de que las tiendas de discos seguían existiendo, que no todo era propiedad de las cadenas grandes. El día que recibí aquel golpe de realidad me sentí enormemente feliz. Pequeños paraísos como este se esconden por las calles de muchas ciudades y much@s todavía no se han dado ni cuenta. Para más inri, ese mismo día en que visité la tienda me encontré con la imagen que más me hizo creer que el comercialismo musical no lo había absorbido todo. Hojeando discos, giré la cabeza hacia mi derecha y observé a unos cuatro amigos, de cuarenta para arriba, entrar charlando entre risas en la tienda con el objetivo de, seguramente, buscar aquel disco que siempre recordaban o aquel 3_editedque marcó los tiempos de la rebeldía de su juventud. Para quien nunca había visto algo así, como yo, y dado el gran amor que tengo por la música, ver algo así fue una experiencia sobrecogedora. Es por ello que me di cuenta de que los tesoros musicales existen, pero lo hacen en tiendas como esta, donde acuden quienes tienen pasión por lo que escuchan o escucharon, que disfrutan de cada nota como si fuese la última.

Sin más dilación, comenzaré. El primer melómano en llegar al blog de Audio-Tesoros se llama Jorge, vive en Madrid y trabaja en la tienda de CD’s de la que acabo de hablar, una de las primeras en las que entré desde que vivo en esta ciudad. El negocio, Discos Yunke, se encuentra escondido en una bocacalle silenciosa de la céntrica calle Arenal, creando un contraste bastante interesante respecto del bullicio permanente del centro de la capital. Tal y como me contó, ya acudía a la tienda cuando era más joven, a comprar sus discos favoritos. Ahora, desde hace tres años los vende, y la sonrisa en su cara con cada nuev@ cliente da cuenta de que no se halla a disgusto con un negocio como este.

En la tienda pude encontrarme con casi de todo. Tienen música y películas, pero no faltan los montoncitos de vinilos o los singles extraños, con portadas coloridas y nombres de artistas un tanto impronunciables. Un poster de Michael Jackson preside el techo bajo el que habitan pequeñas rarezas, primeras ediciones o ediciones un tanto raras que van desde grupos míticos como Queen hasta artistas más etéreos como Bibio. Entre tesoros musicales y con “Redemption Song”, de Bob Marley, sonando de fondo, me dispuse a charlar brevemente con mi anfitrión, para preguntarle cómo es la realidad de trabajar en este negocio.

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Alberto: ¿Cuándo y cómo nace Discos Yunke?

Jorge: Nació hace veintitrés años, como tienda de música de segunda mano y también con novedades un poco más baratas que en otras tiendas. También comenzamos a traer películas, y ahora hay casi más DVD’s que música.

A: ¿Os enfocáis hacia un género musical en concreto?

J: No, hay un poco de todo. Se trata de que quien venga encuentre todo tipo de géneros y todo tipo de música.

A: ¿Cómo es mantener un negocio como este en un sector tan dominado por las grandes multinacionales de la cultura? ¿Qué ofrecen lugares como este que ellas no puedan ofrecer?

J: Se trata de subsistir gracias a los vinilos, cosas que no se han reeditado, primeras ediciones… Eso es lo que sostiene la tienda. De un tiempo a esta parte son los vinilos y las ediciones raras lo que más éxito tiene. Antes los vinilos no los quería nadie y ahora todo el mundo está prefiriendo el formato vinilo.

A: Hace poco se dio a conocer la noticia de que, en el mercado de la música, las ventas en digital superaron por primera vez al formato físico. ¿Crees que se mantendrá esta tendencia?

J: Bueno, en España creo que la gente sí tiende más a no tener formato físico, especialmente las nuevas generaciones. No obstante, según me cuenta gente, en otros países como por ejemplo Japón siguen vendiéndose CD’s. Es uno de los países con más tecnología que hay, y sin embargo les gusta tener la música físicamente. Allí es donde hacen más ediciones ‘buenas’. En Alemania, por ejemplo, ocurre igual. Siempre habrá un grupo de gente a quien le guste tener los discos físicamente. No es lo mismo que tenerlo metido todo dentro de un ordenador.

A: ¿Os está afectando la piratería a negocios pequeños como este?

J: Sí. Afectó mucho al principio, e incluso ahora estamos viviendo un pequeño resurgir, aunque poco a poco nos vayamos recuperando. En mi opinión ya no tiene ninguna solución. Simplemente es pasar por que la gente se enamore del formato físico otra vez y quieran tenerlo.

A: ¿Cómo valoras el papel de las compañías discográficas? ¿Crees que está bien enfocado su modelo de negocio?

J: No, no está bien enfocado. Desde un principio lo han hecho mal, y ahora volver atrás es muy complicado. Está mal enfocado en los precios, principalmente. Además, ya que tienes clientes que compran el disco que han editado por un precio poco justo, deberían darles un plus: las letras de las canciones, un libreto… Hay algunos que editan simplemente en un pequeño sobre.

A: ¿Qué es lo que más y menos te gusta de un negocio como este?

J: Lo que más, casi todo. Estás entre discos, películas, entre lo que te gusta, sobre lo que entiendes… Lo que menos, simplemente el horario, trabajar fines de semana, trabajar en fiestas… (ríe).

A: ¿Te considerarías un melómano?

J: Sí. Soy bastante friki de la música. Sigo comprando y sigo escuchando, aunque desde que trabajo en la tienda lo hago menos. Aunque continúo comprándome los discos de los grupos que me han ido gustando toda la vida.

 A: Trabajando aquí, tienes contacto con miles de discos y canciones. Entonces, ¿qué música le gusta al encargado de esta tienda de CD’s?

J: Me gusta la música que me emociona. No tiene por qué ser o no comercial, no me importa. Puedo disfrutar igualmente con Iron Maiden que con Danza Invisible, por ejemplo. Los perjuicios son muy malos y hay que alejarse de ellos.

A: Para cerrar la conversación, ¿me podrías recomendar lo que, para ti, puede ser un audio-tesoro?

J: Podría recomendarte muchos. Desde algún disco mítico de Bob Dylan, pasando por alguno de The Clash, o David Bowie, que ha estado ahora en boca de todos… Y bueno, he dicho nombres muy claves, pero tenemos muchísimos grupos que son desconocidos y son la leche.

«Los Clash lo hacemos todo de corazón» – Joe Strummer, líder de The Clash.



 

About Alberto García

Amante desorbitado de la música, también del café. Quizá soy un popurrí algo excéntrico de facetas, ideas y aficiones, pero me defiendo bien en todo este jaleo. Estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. [Tarazona, Aragón. 1997]

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